
La Coca. Mariel Ricotti y Mariana Rivero
1º mención del concurso de murales San Antonio de Padua 2009.
Este es el primero de una serie de trabajos sobre íconos populares y otras cuestiones... Se busca Pared.




















Se celebra hoy el “Día del Aborigen Americano” en conmemoración del Congreso Indigenista Interamericano reunido en México el 19 de abril de 1940. El congreso fue convocado en Patzquaro por el entonces presidente Lázaro Cárdenas, que era descendiente de aborígenes.
"En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta". Pablo Neruda.
Los viejos amores que no están, la ilusión de los que perdieron, todas las promesas que se van, y los que en cualquier guerra se cayeron.
A partir de la expansión de la ciudad hacia sus arrabales, en los años '20, comienza a cobrar cada vez mayor importancia un nuevo componente en las relaciones de identidad en torno al carnaval: los barrios. Hasta esos años los distintos grupos étnicos, tanto africanos como europeos o criollos, centraban sus locación y sus actividades en barrios distintos: los negros en San Telmo y Monserrat; los italianos en La Boca; los judíos al sur de Palermo; los árabes en el Once, etcétera. Estos grupos fueron evolucionando hacia nuevas formas de hibridación cultural. Las agrupaciones de carnaval, antes fundadas sobre fuertes lazos étnicos, pasaron a organizarse según los nuevos lazos de vecindad en los barrios”.
La “llamada de Carnaval” es una fiesta tradicional de la comunidad afro-uruguaya que se desarrolla por la calle "Isla de Flores" del Barrio Sur y Palermo de Montevideo, la cual proviene de la época colonial.
El carnaval es una fiesta tan antigua como universal, sus orígenes los debemos buscar en los ancestrales ritos y mitos vinculados con la fertilidad de la tierra, manifestada a través de los solsticios y equinoccios que marcan las estaciones del año. Cada cultura fue dando a las festividades su propia personalidad, creando y recreando las ceremonias a través de los tiempos históricos. En el mundo prehispánico andino, específicamente la cultura inca, durante el mes de febrero realizaban ofrendas de oro, plata y ganado a las principales huacas como el sol, la luna, las estrellas, los templos y las divinidades locales que estaban en las montañas más altas y las nieves eternas.